No abandonemos las conquistas sociales adquiridas, sigamos en la batalla constante para ampliar los derechos de los trabajadores y los humildes. ¡Gracias por todo querida compañera!

Un día como hoy, pero de 1919, nacía en Los Toldos la “Abanderada de los humildes”. María Eva Duarte dio sus pasos en una Argentina altamente conservadora, llena de estigmas y tradiciones discriminatorias.

Su carácter de “hija ilegítima” la hizo sufrir en carne propia el desprecio de la Alta Sociedad, la humillación y el desamparo. Su situación hizo que desde chica viviera el significado de la injusticia y observó de cerca su cara más cruel. Fue expulsada del velorio de su padre, junto a su madre y hermanos. Su propia historia le hizo comprender cuánto pesaban las desventajas para las mayorías, y germinó en ella la voluntad de romper con aquellos paradigmas. Esta niña, que años después se convertiría en una gigante política, jamás buscó revancha individual, su lucha fue colectiva.

Hoy, a 96 años de su nacimiento, nos deja un preciado legado, el de llevar la justicia social a cada rincón del país.

Por este motivo, quiero instarlos a que sigamos con su ejemplo y lucha. No abandonemos las conquistas sociales adquiridas, sigamos en la batalla constante para ampliar los derechos de los trabajadores y los humildes. ¡Gracias por todo querida compañera!