María tiene tres hijos y comentó «un delantal escolar supera los trescientos pesos, no se pueden comprar, muchos chicos no iban a empezar las clases porque les faltaba esta vestimenta, hoy Silvina nos da una ayuda fundamental».
Entre risas y aplausos se vió a Celeste, Melisa, Jovani, Soledad, Ivana, Evelin, Daniel, Pablo, Lucas, Martín, Guadalupe y varios más probándose sus guardapolvos. Así estos niños y jóvenes de nuestra ciudad podrán estudiar, teniendo a la educación como un pilar fundamental.

