Nos sentimos en la obligación de dejar clara nuestra posición respecto de los tristes acontecimientos sucedidos en la sesión del Concejo Municipal del día 11 de Diciembre en ocasión del tratamiento de la Ordenanza de Emergencia Económica.
En primer lugar creemos que la agresión y la violencia de cualquier naturaleza, tanto sea política, cómo física, verbal o psicológica van a contar siempre con nuestro repudio, vengan de donde vengan y vayan hacia quien vayan. En ese sentido solidarizamos cómo persona, cómo funcionaria electa por el pueblo, y cómo mujer con la Concejal Cristina Painefil de JSB y el resto de los Concejales agredidos.
Situaciones cómo la vivida el viernes 11 D deben poner a reflexionar a todos por igual, seamos ciudadanos o vecinos, autoridades políticas o dirigencias gremiales, institucionales o de organizaciones sociales, ya que no sólo se pone en juego un instrumento legal, sino la necesaria armonía y convivencia que debe primar en un sistema democrático que tanto nos costó conseguir y tanto nos cuesta defender. Con acontecimientos cómo los sucedidos en el CM se daña la calidad que nuestros representados pretenden de la política y los políticos, y NADIE puede creer que se puede beneficiar con ellos, cómo aquellos Concejales que hasta hace pocos días eran funcionarios y ahora pretenden montarse al legítimo reclamo e inquietud de los trabajadores municipales pretendiendo mezquina e irresponsablemente obtener algún rédito.
Las actuales y anteriores autoridades deberían haber ilustrado certeramente al conjunto de los vecinos acerca de la real situación económica y financiera de las cuentas municipales, pero con la inteligencia, humildad y tacto de llevar tranquilidad, en particular a los que van a ejecutar esas medidas, y esos no son otros que los trabajadores municipales, que no deben ser la variable de ajuste de malas decisiones de funcionarios que ahora piensan que se pueden beneficiar de un “río revuelto”.
Al Intendente Gennuso (legítimamente electo por nuestro pueblo) y al SOYEM (legítimo representante de los trabajadores municipales) los alentamos a resolver sus diferencias en un marco de dialogo y armonía que con optimismo confiamos que se va a dar, y en ese sentido quedo a su disposición para lo que consideren conveniente. A la dirigencia política de nuestra ciudad en su conjunto le exigimos colocarnos a la altura de las circunstancias para entre todos llevar a Bariloche al progreso que nuestros vecinos nos encomendaron con su confianza a través del voto.
El momento de las urnas ha pasado, es hora que todos, desde nuestro lugar, sumemos al desarrollo social, político, económico y cultural que nuestra ciudad se merece. Parafraseando a Ortega y Gasset “Barilochenses, a las cosas!!”.