«Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es en definitiva el destino de su hogar», Eva Duarte de Perón 1947.
Un día como hoy, nacía nuestra querida Evita, la mujer que visibilizó al género femenino con plena conciencia de su rol en la sociedad, quien hizo posible la dignificación de nuestro género y la conquista del derecho al voto.
La huella más grande que dejó la abanderada de los humildes fue sin duda la lucha contra la injusticia. Nacida en Los Toldos, desde muy chica forjó el inquebrantable espíritu que le dio el impulso y la fuerza para hacer propia la causa por la Justicia Social.
De la mano de Juan Domingo Perón, peleó con su vida y con su inmenso compromiso social para ampliar los derechos de los trabajadores, los pobres y los niños, siempre bajo los principios de una Patria Justa, Libre y Soberana, que dignificara al conjunto de los argentinos.
El 7 de mayo, fecha de su nacimiento, debe servirnos para rememorar este ejemplo de mujer que marcó el camino de la unidad nacional y del compromiso social. Nuestra querida compañera Evita nos inspira a fortalecer las banderas del proyecto nacional y a buscar la definitiva inclusión de las mayorías populares.
Senadora Silvina García Larraburu

