La senadora Silvina García Larraburu en contra de la ley que endeudará al país por 15 mil millones de dólares, expresó: “Mi oposición es en representación de todos los rionegrinos que confiaron en mí para que defienda sus intereses en el marco de un proyecto de soberanía e independencia, no de subordinación y dependencia”.
“Se trató de una negociación acelerada, que nos pone de rodillas y repite recetas externas que no han funcionado; ya conocemos el enlatado foráneo que se presenta como una panacea pero viene con condicionamientos anexos “, consideró. Remarcó que no se puede hipotecar el futuro de nuestros hijos y nietos a costa de la desesperación y el amateurismo político de este Gobierno.
Añadió: “Tampoco podemos traicionar a los 136 países que confiaron en la propuesta argentina en Naciones Unidas y apostaron por la soberanía de los estados. En campaña no nos dijeron que nos iban a endeudar de este modo, con las cifras más abismales que jamás hubiéramos imaginado”.
“Me alarma ver que los principales ministerios de Nación tienen la cabeza puesta en la salvación externa a través de los Hold Outs y en el ajuste permanente del Estado; este es un gobierno que no reconoce las capacidades del interior profundo, no propone un solo plan de contingencia ante los más de 100 mil despidos y circunscribe su mirada al mundillo financiero, sin industria, sin trabajo ni valor agregado”, recalcó.
Expresó “me preocupa que desde afuera nos vengan a decir qué podemos desarrollar y qué no; nos dirán que no podemos producir más radares o satélites; nos indicarán en qué licitaciones podemos participar y con qué países no podemos concretar acuerdos. Ya nos pasó, ya lo vivimos. No voy a adherir para tropezar con las mismas recetas erróneas”.
“Siento que el viento se llevó las promesas de pobreza cero, de más federalismo, de más seguridad, de más estabilidad y creo que hoy estamos representados por un gobierno que no reconoce las capacidades de la Argentina; no pudieron negociar con sus aliados para liquidar los granos o controlar la suba de precios, por qué debemos creerles que van a lograr atraer al capital externo sin rematar nuestra soberanía”, expresó.
Finalmente hizo hincapié en el anuncio del Gobierno para frenar la construcción del satélite Arsat-3: “Significa suspender 40% del empleo en INVAP y achicar la posibilidad de generar puestos de trabajo indirectos. Quienes pregonan la apertura al mundo, están cerrando la política que más visibilidad nos ha dado en décadas; están eligiendo volver a importar recursos”.

