Es necesario remarcar la importancia del rol que cumplirá el Ministerio Público, ya que se trata del único ministerio extrapoder con esta capacidad. Es nada más y nada menos que pluralizar los distintos ámbitos del Estado argentino, legitimados por la Constitución Nacional.
Señor Presidente,
Hoy nos encontramos en un debate estructural para la sociedad. A mi entender, el tratamiento de este proyecto tiene un sabor amargo. Han pasado más de treinta años desde la vuelta de la democracia y sin embargo aún hay sectores del Estado con vestigios antidemocráticos y antipatrióticos.
Sin ánimo de realizar ningún tipo de ofensa, creo que durante mucho tiempo fuerzas ajenas a nuestros intereses han incidido en la inteligencia interna ensuciándola con prácticas que afectaban a toda la comunidad desde el silencio de las sombras. Lo hicieron nada menos que a través de quienes debían ser nuestros recursos humanos estratégicos.
No obstante, y totalmente segura de ello, celebro la creación de la Agencia Federal de Inteligencia, que tiene como fin reunir y analizar hechos, riesgos y conflictos que afecten la seguridad de nuestra Nación. Es fundamental el momento en el que nace: en medio de contradicciones del orden global, de la lucha contra el terrorismo, de los escenarios de disputa por el poder en los distintos territorios. No somos ajenos al mundo en el que estamos, por eso es imprescindible contar con un ente de inteligencia democrático y con el principio de la defensa nacional.
Es necesario remarcar la importancia del rol que cumplirá el Ministerio Público, ya que se trata del único ministerio extrapoder con esta capacidad. Es nada más y nada menos que pluralizar los distintos ámbitos del Estado argentino, legitimados por la Constitución Nacional.
En este sentido, no es un dato menor que los principales cargos sean designados por el Jefe de Estado durante su mandato, pero que deban tener el pliego de esta Honorable Cámara. Durante años algunos sectores se han cansado de hablar de la democracia, de las instituciones, de la República. Y llegados los momentos clave, no sólo no debaten sino que también se dedican a cuestionar los pilares más democráticos, como sucede en esta iniciativa.
Finalmente, es hora de terminar con los tiempos de los carpetazos, que siempre fueron en búsqueda de vulnerar a nuestro país y arrastraban consigo la integridad de los fiscales, jueces y medios de comunicación. Ha llegado la hora de fortalecer y democratizar este estratégico espacio para nuestra república.
Muchas gracias,

