Los trabajadores son la columna vertebral de todo proyecto político que busca conquistar la plena dignificación de la Patria y del pueblo. Las grandes masas, las mayorías, quienes viven de su fuerza de trabajo y pujan con ella hacia la felicidad del pueblo, supieron entender la importancia de “unirse para conquistar una sociedad más justa”, como decía Agustín Tosco. Pues la realidad es que desde los obreros hasta los técnicos y profesionales, viven de su fuerza de trabajo y en esa unidad también debemos ubicar a la juventud, que compone nuestra futura clase trabajadora.
La historia ha demostrado que los trabajadores siempre han sido protagonistas de los cambios de época. En Argentina tenemos el privilegio de tener al movimiento Justicialista, cuyas banderas son las de la Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica. Sin el acompañamiento y la defensa incondicional de todos aquellos que viven de su trabajo, no hubiese sido posible trascender el en tiempo.
Los trabajadores son la columna vertebral de todo proyecto político que busca conquistar la plena dignificación de la Patria y del pueblo. Las grandes masas, las mayorías, quienes viven de su fuerza de trabajo y pujan con ella hacia la felicidad del pueblo, supieron entender la importancia de “unirse para conquistar una sociedad más justa”, como decía Agustín Tosco. Pues la realidad es que desde los obreros hasta los técnicos y profesionales, viven de su fuerza de trabajo y en esa unidad también debemos ubicar a la juventud, que compone nuestra futura clase trabajadora.
La identidad de los trabajadores argentinos históricamente fue peronista, fueron ellos quienes rescataron al General Juan Domingo Perón el 17 de octubre de 1945. No por nada aquel día, el líder de este movimiento, le remarcó a su pueblo la premisa principal: “Recuerden trabajadores, únanse y sean más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse nuestra hermosa Patria, en la unidad de todos los argentinos».
Con sabiduría Perón supo interpretar y ampliar los derechos de los trabajadores. Los protagonistas de la Patria fueron los principales castigados con la sucesión de golpes de Estado después del año 1955. Y la resistencia peronista, tras años de lucha y anonimato, logró sembrar y unirse estratégicamente con la gloriosa juventud en los 70. Esta unión fue truncada cuando llegó la dictadura genocida, que con su miseria planificada destruyó los puestos de trabajo y desapareció a 30 mil de los compañeros que pretendían concretar la Justicia Social definitiva.
El plan antinacional y antitrabajadores agrandó los índices de desempleo, pobreza y miseria. Las consecuencias de ello tuvieron su cumbre en la década del 90, cuando el trabajo en negro abarcaba aproximadamente al 50% de los trabajadores. A partir de entonces, y hasta la fecha, lo hemos disminuido al 33% y logramos que el empleo registrado en las empresas privadas crezca un 82% en los últimos 10 años.
En nuestro país no permitiremos nunca más correr a los protagonistas de la historia del lugar que se merecen, continuaremos con la restauración de los derechos laborales como lo hacemos desde 2003; no permitiremos que vuelvan a irse las paritarias, y sembraremos nuestro espíritu histórico: el del trabajo.
¡Feliz día queridos trabajadores! Sigamos en el camino hacia una Patria Justa, Libre y Soberana con la unidad de nuestro pueblo.

