Con motivo de la conmemoración del Día del Trabajador, más que nunca es necesario reivindicar social y políticamente el rol del trabajo. Hace casi siete décadas el General Juan Domingo Perón afirmó: “Recuerden trabajadores, únanse y sean más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse nuestra hermosa Patria, en la unidad de todos los argentinos”.
Actualmente nos enfrentamos a un programa económico que se sustenta en el ajuste, el achicamiento del Estado y el desempleo. Se trata de herramientas clave para la política económica neoliberal que propone el Poder Ejecutivo Nacional.
Ya hemos vivido este escenario en otros momentos de nuestra historia. A los sectores concentrados de la economía los favorece la pérdida de puestos de trabajo, que generan a pesar de las numerosas manifestaciones de protesta. Porque, al igual que en otras partes del mundo, sirve al proyecto neoliberal como elemento disciplinador de la clase trabajadora y para bajar los costos empresariales.
Hoy más que nunca quienes defendemos los intereses populares debemos unirnos en pos de la protección del empleo. La historia ha demostrado que los trabajadores siempre han sido protagonistas de los cambios de época, y en Argentina se ha hecho en el marco del movimiento Justicialista, con las banderas de la Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica.
Este programa económico puesto en marcha por el Gobierno Nacional en beneficio de las trasnacionales que concentran, primarizan y extranjerizan nuestra economía, se enmarca de una concepción liberal de la política. Por ello más que nunca debemos unirnos para conquistar una sociedad más justa y patriótica.
En esta fecha tan emblemática, los trabajadores sufren la incertidumbre, la angustia y el desempleo por las medidas económicas que solo han demostrado apuntar a la miseria planificada. Se gobierna en detrimento de las familias argentinas, que son sometidas a la falta de salario sin argumento alguno. Hombres y mujeres que no tienen dinero para pagar el alquiler, que no tienen capacidad de pagar los servicios básicos o que no pueden siquiera llevar un plato de comida a sus hijos.
El día de hoy es de reivindicación social y política: el trabajo es un derecho que no sólo dignifica sino también hace crecer a la Patria. Más que nunca, hagamos valer esta fecha.
Senadora Silvina García Larraburu

