Queridas compañeras y queridos compañeros,

Hoy, en cada rincón de nuestra Patria, hay un peronista recordando aquel viernes lluvioso de 1972, el día en que nuestro histórico líder, Juan Domingo Perón, volvió a pisar nuestra tierra luego del exilio forzado por la “Revolución Fusiladora” que la historia oficial llamó “Libertadora”.

Aquel retorno no hubiese sido posible sin la militancia, que con la consigna del “Luche y Vuelve”, y con la resistencia de más de 17 años a la proscripción peronista, mantuvieron vivo al movimiento Justicialista.

Como todos sabemos, ese día sembrado de esperanza, ilusión y expectativas, tuvo sus contratiempos. Mientras una multitud difícil de dimensionar avanzaba hacia el aeropuerto, los tanques y el ejército del Partido Militar obstaculizaron su propósito.

No obstante, las masas fueron más fuertes y se concretó el sueño de los argentinos: Perón desembarcó en la Argentina. Habían sido suficientes los años en que se mantuvo alejado de su querido pueblo.

Cuando aterrizó, encontró un país desolado, tenso y expectante. Desde ese día, el General y la militancia -que posibilitó su regreso-, pisaron a fondo el acelerador que permitió conquistar el tercer gobierno popular, el pleno empleo y la Justicia Social.

Hoy es importante que recordemos a todos los militantes, porque es oportuno poner en valor a todos aquellos que están comprometidos con las causas populares y que son imprescindibles para transformar la realidad.

Sabemos muy bien el significado de esta fecha tan especial que reconoce la lucha incansable de la militancia peronista ​y ​entendemos los desafíos a futuro para que nuestro partido vuelva a tener el protagonismo que el pueblo necesita.

Es la militancia la verdadera protagonista del justicialismo, la que hace posible que este movimiento nacional siga vivo por siempre en el corazón de los argentinos. Esta lucha se vuelve más indeclinable que nunca, no bajemos los brazos.

¡Feliz día compañeras y compañeros! ¡Un fuerte abrazo peronista!

Senadora Silvina García Larraburu