Nos hicieron festejar, reír, gritar, entristecer, pero sobre todas las cosas, durante 15 días fueron excelentes embajadores y representantes de los mejores valores que tiene nuestra gente: la solidaridad, el compañerismo y espíritu de grupo, la hidalguía en la adversidad y la humildad en la victoria.
Las 4 medallas y 11 diplomas, logros que desde 1948 no se alcanzaban, revelaron que se debe trabajar con perseverancia, fortaleza y durante mucho tiempo para obtener esos resultados. Son producto de una Política de Estado que promovió -como debe seguir haciendo- al deporte como una actividad educativa, integradora y formadora de la sociedad.
Durante los días de esfuerzo, que reflejaron años de intenso trabajo y lucha, hicieron felices a millones de argentinos y argentinas. Por sobre todas las cosas, tal como dijo el técnico de Los Leones al obtener su Medalla de Oro, honraron con el triunfo “a todos los argentinos que se rompen el lomo laburando”.
Queridos deportistas de nuestra Patria, además de ser un orgullo para la población, con su ejemplo estimulan a muchos niños y jóvenes a practicar deportes. Este paso no sólo sirve para conquistar una medalla, sino para divertirse y entretenerse con un hábito saludable, integrador y que es un forjador permanente de lazos sociales. Gracias por su ejemplo!

