El equipo de la Senadora Silvina García Larraburu visitó la Escuela rural Nº 98 de Pichileufu y compartió un día con variadas actividades, juegos, regalos y maquillaje infantil, que quedaron reflejadas en cada uno de los rostros de los niños. Además, se hizo entrega de diferentes donaciones que la comunidad educativa destina a las familias del paraje.

A 80 kilómetros de Bariloche, tras un periplo de ripio silencioso y encantador,el Río Pichileufu se abre camino para mostrarse en varios momentos del trayecto. Al ingresar en la localidad, se vislumbra un edificio escolar donde flamea orgullosa la bandera argentina y un cartel de bienvenida indica la llegada a una escuelita rural, testigo de historias vivientes que conforman la comunidad. Esta casita de estudios ofrece jornada completa de lunes a viernes a las alumnas y los alumnos que viven en esta zona rionegrina.

Claudia Ginepro, directora de la escuela, se alegró por la visita y expresó: “Estamos a un poco más de 80 kilómetros de Bariloche, en una zona rural que vive principalmente de la cría de animales, algunos de mis alumnos vienen en bicicleta y otros que están muy alejados, lo hacen a caballo. El invierno es muy duro en esta zona, pero no nos dejamos amedrentar”.

«En el pasado aniversario de la localidad de Pilcaniyeu me encontré con la Senadora y le expresé que sería muy lindo poder realizar una actividad con los alumnos de la escuela, hoy está cumpliendo esa promesa, como lo hace siempre», recordó.

“Agradecemos a Silvina por tenernos presente y organizar estas actividades que significan mucho para nosotros. En la ciudad no es fácil acceder a estas experiencias, pero hoy mis alumnos pueden disfrutar de un castillo inflable y se puede ver en sus caritas que lo están pasando muy bien”, remarcó.

Los chicos aprenden lo que es el trabajo de la tierra cultivan diferentes hortalizas y plantas en los invernaderos, realizan artesanías en cuero y conformaron, gracias al profesor de música, un conjunto folclórico que deleita con zambas y chacareras a quienes concurren a los actos escolares o a las fiestas del pueblo.

Sin lugar a dudas pasaron un día distinto, recibieron regalos, golosinas, calzado, ropa de abrigo entre otras cosas. Ya entrada la tarde, luego de la merienda preparada con el cariño de las porteras y antes de la partida, se escucharon un par de zambas y chacareras que interpretaron los alumnos de esta escuelita rural Pichileufu abajo en plena estepa rionegrina.