La incorporación de las empresas de aeronavegación a bajo costo en la industria del Turismo, sin duda ha significado un importante aporte al producto bruto interno.  Asimismo éstas han generado empleo y han dinamizado la actividad de muchas pymes que proveen servicios o productos.

Sería importante que estas empresas puedan continuar operando, consolidando su presencia e incrementando la cantidad de pasajeros, así como lograr una mayor vinculación aérea con los centros turísticos.

Hay mucho por hacer y la industria turística es un sector que debe ser apoyado e incentivado. Su aporte a la solución de los problemas a través de su crecimiento puede ser muy significativo, no solo por el ingreso de divisas, sino también y fundamentalmente por la generación de empleo.

No obstante, aún tenemos por delante un debate fundamental sobre los conflictos de interés que los titulares de estas empresas tienen, controlar y garantizar la seguridad de las operadoras y la participación de Aerolíneas Argentinas dentro de ese régimen en el mercado de cabotaje y regional.

El futuro de las aerolíneas de bajo costo no puede estar sujeto a los conflictos vecinales y judiciales de un aeropuerto en particular. El gobierno debe actuar sobre todos estos aspectos y las alternativas que  garanticen su operación, como así mismo consolidar a nuestra línea de bandera en beneficio de una mejor y mayor conectividad para el país.