La Senadora Silvina García Larraburu participó de la muestra “Poncho: Territorio y Cultura” e impulsó la presencia del Mercado de la Estepa Quimey Piuke, a través de Elena Devarita Huenchual de la comunidad Laguna Blanca.

La muestra, organizada por el Honorable Senado de la Nación en el marco del Año Iberoamericano de las Artesanías, eligió al poncho como principal producto artesanal de nuestro país. La prenda de origen andino históricamente ha formado parte de la vestimenta habitual de los pueblos originarios de la región y su tradición se continuó con el uso por parte de los criollos.
“Es un gran orgullo contar con la participación de Elena Devarita Huenchual, autora de este hermoso ejemplar tejido a telar compuesto por 6 palos, representando a nuestra querida Provincia de Río Negro”, señaló la Senadora.
Agregó: “La posibilidad de participar en esta muestra, representa un sentido homenaje a las tejedoras, sinónimo de paciencia inagotable al pie de sus telares donde pareciera que en sus manos el tiempo se detiene hasta dejar plasmada una herencia de siglos que visten a nuestra cordillera y estepa patagónica”.
Devarita nació en Cipolletti y actualmente vive en Mencué paraje de la línea sur rionegrina donde se desarrolla una producción artesanal de altísima calidad, este pueblo pertenece al Departamento El Cuy, al norte de la Patagonia argentina.
Esta rionegrina aprendió a tejer sola a los 15 años. Es hilandera, sabe teñir y hacer terminaciones, cuestiones que se aprecian en la hermosa obra expuesta.
La elaboración de la prenda tiene un período total de cuatro meses, durante los primeros dos meses Elena prepara la lana, que pesa alrededor de dos kilos. Luego da lugar al hilado, la urdimbre y el tejido de todo el poncho, cuya conclusión expresa una verdadera obra de arte.
“El poncho, humilde en su origen, se muestra a la intemperie en la pampa y la cordillera, con variados colores en el Norte, sencillo en los conventos, confeccionado a mano, con procedimientos y técnicas transmitidas de generación en generación, exhibiendo materias primas locales y naturales, y encerrando en su tramado de hilos la historia de los pueblos de América”, finalizó García Larraburu.