La senadora nacional Silvina García Larraburu organizó una reunión de trabajo a fin de abordar la problemática de las personas en situación de calle, que se recrudece en el marco de la Pandemia. En el encuentro virtual participaron el Padre Pepe Lynch, Juan Cristiani, Rodrigo Rapela, actual presidente de la Fundación Emaús y Jorge Linquiman, referente del área en la municipalidad de San Carlos de Bariloche.

 

“La realidad de las personas en situación de calle ya es crítica en tiempos “normales” y más aún en esta emergencia, por ese motivo desde el 2014 vengo presentando un Proyecto de Ley que garantiza los derechos de esta población. La propuesta es el producto de un trabajo colectivo con organizaciones y fundaciones que todos los días hacen frente a esta situación: Hogares Emaús, Proyecto 7, Caminos Solidarios, Red Solidaria y Ciudad sin Techo, entre otros”, indicó la senadora.

 

Agregó que: “ante la emergencia de la crisis sanitaria, económica y social las personas sin techo se encuentran en una situación dramática. Por otra parte, quienes asisten a hogares y refugios están en riesgo, en tanto estos lugares son muy concurridos y la infraestructura disponible no es suficiente para preservar el distanciamiento social”.

 

Durante la reunión se relevaron las necesidades más apremiantes en Bariloche y Río Negro para realizar las gestiones pertinentes. Por otra parte, se acordó un plan de trabajo con el objeto de impulsar el Proyecto de Ley en todo el país, a través del debate y el consenso de las diferentes organizaciones y fundaciones que tratan la problemática. Coincidieron en la necesidad de abordarlo desde una visión federal para poder atender a la realidad de las personas en situación de calle de cada región; como así también integral, en tanto se debe contemplar la salud mental, física, los consumos problemáticos y la reinserción social de esta población. Destacaron el rol del voluntariado y la importancia de incorporarlos al esquema como operadores del Estado. Además resaltaron la necesaria articulación entre el Estado, las organizaciones y las iglesias.

 

Para finalizar, la senadora remarcó la importancia de debatir el Proyecto de Ley en el Congreso, que propone instrumentos más sólidos, colaborativos y permanentes en la problemática.